El cultureta literario

Entrevista Aida González Rossi

  Hoy entrevistamos a Aida González Rossi, periodista y escritora de poesía y relato corto, vinculada desde hace años al mundo radiofónico y literario. Su trayectoria en el mundo de la radio comenzó a muy temprana edad, colaborando en programas como Recovecos y Poetas en Serie, ocupándose de dirigir y presentar El Rompeolas, y participando como reportera y guionista de La Calle Habla. En lo que se refiere a su labor como escritora, ha publicado poemas en diversas revistas y webs online, tales como Dragaria, Oculta Lit o La Zine, además de escribir en La Ciudad, su propio blog cargado de personalidad y carácter. En los últimos años ha estado presente en múltiples eventos relacionados con la poesía canaria, apareciendo asimismo en selecciones de poetas como “Generación Red: 13 rostros muy muy jóvenes de la literatura canaria”, publicada por Dragaria, o “25 poetas menores de 25 años”, realizada por Playground.

Aida González está de enhorabuena. Recientemente se ha alzado con el XX Premio Internacional “Julio Cortázar” de Relato Breve de la Universidad de La Laguna (ULL), por su relato Casas, desiertos o bosques, y el próximo día 15 de marzo presentará su poemario titulado Deseo y la tierra en La Librería de Mujeres de Santa Cruz de Tenerife.

  Quería felicitarte, en primer lugar, por tu reciente éxito en el XX Premio Internacional de Relato Breve de la ULL. Una vez pasada la euforia de los primeros momentos, ¿cómo valoras este premio? ¿Qué ha aportado Casas, desiertos o bosques a tu trayectoria?

  Quizás un poco de solidez, ya no hacia los demás, sino hacia mi misma; me tomo un poco más en serio. He conseguido esto y voy por buen camino, aunque el premio no es mío, sino de la obra. Yo empecé queriendo dedicarme a la narrativa: siempre decía que no quería ser poeta, y creo que por eso mi poesía es en prosa. En los últimos años descubrí que mi verdadera vocación era la poesía, y dejé un poco de lado la narrativa, así que cuando gané el premio me di cuenta de que no tenía que dedicarme a una única disciplina. Me dio esperanza.

  Llevas años dedicándote a comunicar: la radio, tu poesía, tus relatos, eventos culturales… lo que implica un contraste entre tu juventud y tu dilatada trayectoria en estos campos. ¿Supone un problema? ¿Cómo convives con esa etiqueta constante de “autora joven”?

  Bueno, dilatada tampoco, pero llevo bastantes años. Empecé a hacer radio con diecisiete, algo que asumía con normalidad, pero mirando a mi hermana – que tiene esa edad – me parece una locura. Son casi 10 años escribiendo poesía, y es cierto que llevo un tiempo trabajando. La etiqueta de “autora joven” es un poco controvertida, pues engloba a todos los poetas que se mueven en la experimentación y tienen el testigo de ser, como decía Rimbaud, “absolutamente modernos”. Creo que es una etiqueta muy útil, pues los poetas jóvenes crean círculos y grupos para ayudarse entre ellos, pero también conviven con los que no son jóvenes o no se etiquetan como tales, y van a sentarse y compartir contexto con ellos. Muchas veces esta etiqueta se utiliza como se utilizó en su momento “poetisa”, con una connotación peyorativa, como indicando que ésta es una poesía menor, que la poesía auténtica es otra.

  Tu blog, La Ciudad, es un sitio que rebosa personalidad. ¿Cómo lo describirías? ¿Qué buscas transmitirnos con él?

  Yo siempre he usado blog. Empecé a escribir en un blog de blogger con 13 años, en el que publicaba un poco lo que me daba la gana, pero me enseñó a mostrar las cosas: si no hubiera usado el blog mis cosas estarían guardadas en una carpeta. Cuando hice este blog quería un proyecto más adulto, y aproveché que lo había creado para un trabajo de ciberperiodismo. Estaba un poco obsesionada con el concepto de ciudad, y decidí poner ese encabezado de edificios, con ese diseño de fondo blanco, aséptico. Procuro utilizar imágenes que me llamen: cuadros de Hopper, de Frida Kahlo… intento dar una estética colorida en las imágenes y bastante aséptica en la plantilla. La personalidad de mi blog tiene poco que ver con el formato; más bien se debe a que tengo una forma de escribir un poco rara.

  Es un blog, simplemente, donde me esfuerzo por poner los poemas que quiero enseñar, pero no todos los publico – de hecho, publico muy poco, me guardo muchos para mi. Una amiga me preguntó que si la característica de mi nuevo blog era que usaba los signos de puntuación de manera extraña (risas).

  De La Ciudad a Deseo y la tierra; de las publicaciones en el blog y las colaboraciones en otras páginas web a un poemario tradicional, o quizás no tanto. ¿Cómo ha sido ese salto para ti? ¿Qué destacarías de este nuevo proyecto?

  Yo no pensé que fuera a seguir este camino: en mis inicios quería ser narradora, y me costó adaptarme a la etiqueta de “poeta”. Tuve una época en la estuve absolutamente obsesionada con las ciudades, y pensé que lo primero que publicara iba a ser sobre eso. Tenía un proyecto, “Edificios Interiores”, que era un poemario que estaba construyendo muy poco a poco; no obstante, lo escribí tan poco a poco y en una época tan convulsa de mi vida – en la que estaba aprendiendo, creciendo y leyendo muchísimo – que llegó un punto en el que sentí que agotaba el tema. Me pongo a leer los primeros poemas que escribí, y luego leo los últimos, y veo un cambio abismal. Poco a poco fui escribiendo, conociéndome, y llegué a poder escribir de manera fluida sobre otros temas, abandonando esa estética urbana. ¿Qué conservé de ello? Pues, como dice mi amiga Andrea Abreu, ese traqueteo mecánico que hay siempre debajo de mis textos.

  Deseo y la tierra es un poemario muy corto: son 18 poemas que tratan el tema del deseo y el de la violencia sexual. Para mi es importante, pues es la primera vez que he sido capaz de desarrollar un tema en poesía; ya no son poemas sueltos con ciertas obsesiones debajo, sino que pueden leerse por separado y luego juntos, encontrando así un sentido distinto. El tema de publicarlo con Cartonera Island me hace mucha ilusión: son libros muy bonitos, y me encanta que utilicen cartón reciclado.

  Hoy en día contamos con múltiples fórmulas para conectar y compartir nuestros escritos, nuestra música o nuestro arte. ¿Es esto una ventaja para los autores?

  Tener plataformas donde compartir y llegar a más gente siempre va a ser una ventaja ¿Cuál es el problema? Esas plataformas que tenemos son los blogs, los medios de comunicación o las redes sociales. ¿Y qué pasa con las redes sociales? Son una herramienta buenísima, te conectan con gente de tu entorno y alejados de él, pero son como un patio de colegio. Ahora mismo estamos viviendo un momento en el que se está haciendo muchísimo ruido, y no hay respeto por el trabajo ajeno. Al final te expones de una manera que no es sana, haciéndote un perfil público que a menudo está muy lejos de representarte.

  Has podido observar de cerca cuál es la situación de la poesía en nuestro país, y recientemente se aprecia una mayor sensibilidad hacia ella, que se ha traducido en un ligero repunte de las ventas. ¿A qué se debe esta renovada afición por la poesía? ¿Hablamos de una nueva cultura poética? ¿Cómo lo valoras?

  Aquí estamos tocando ya el tema de la nueva poesía, una poesía superventas, donde los poetas son influencers, la gente se saca fotos con sus libros… Hay un conjunto de editoriales que buscan la venta, colocando a poetas que no buscan la calidad, sino lo comercial. Esto ocurre con cualquier tipo de arte o disciplina, pero siempre he estado en contra de este planteamiento. Es bueno para los adolescentes que están empezando a leer y pueden llegar de este modo a otras obras más elaboradas, pero no se debe crear una dinámica de leer esta poesía y pensar que es la mejor, que es “la gran poesía”. Se están haciendo cosas muy buenas que pasan desapercibidas, al no haber tantas posibilidades de venta, y se ven encubiertas por este fenómeno.

  Ante este panorama, ¿dónde situamos a Aida González Rossi?

  No me considero en la línea de Marwan o Defreds. No sé dónde me puedo ubicar, pero creo que eso es algo que deben hacer los lectores.

  El mundo de la radio también está cambiando, entrando en juego nuevas fórmulas como el podcast, y apareciendo nuevas plataformas y espacios donde comunicar oralmente con el público. ¿Cuál es tu opinión al respecto? ¿Qué aspectos convendría conservar de las tradicionales emisiones radiofónicas?

  El fenómeno podcast me parece muy interesante, y creo que va a evolucionar mucho en los años que vienen. El podcast tiene mucho que hacer frente a youtube: te permite más libertad, hacer otras cosas mientras escuchas. Es la misma discusión que se da en el debate sobre la televisión frente a la radio. Creo que es una herramienta que debe aprovecharse: puede integrar a la gente joven, y creo que la poesía tiene un buen lugar dentro del podcast. Hay iniciativas de radio y poesía como Metaverso en Radio 3, o lo que hicimos con Poetas en Serie. Lo que está cambiando es la tecnología, no el formato: el concepto de radio tradicional me gusta.

  Radio y poesía, como comentas, pueden ir de la mano, algo que tuvimos la oportunidad de comprobar en el espacio radiofónico Poetas en Serie. Recientemente te has centrado en tus inquietudes literarias, pero… ¿qué hay de las periodísticas? ¿Volveremos a verte dirigir programas de radio?

  Yo acabo de terminar la carrera de periodismo. Es sorprendente, porque cuando estaba estudiando hacía mucho más trabajo periodístico. Tengo un amor muy especial por la radio y me gustaría volver; no sé si con música, pero me gustaría hacer algo del estilo de Radio 3. Tengo que ubicarme y buscar cosas nuevas, pero creo que sí: volveré a la radio.

  Se están llevando a cabo multitud de iniciativas para difundir la poesía y la cultura, contando muchas de ellas con tu participación, como es el caso del Poetry Slam. ¿Cuáles son, a tu juicio, los mejores proyectos que pueden llevarse a cabo en este sentido?

  Se están haciendo muchas cosas. El Poetry Slam es algo nuevo, que no se había hecho en Canarias, pero que tiene muchas posibilidades de convertirse en algo grande. Se está haciendo en Gran Canaria, Tenerife y La Palma, y está conectado con los que se hacen en la Península. Está bien porque no tiene un carácter elitista, y no van solamente los poetas: permite que asista gente que no esté tan involucrada. Hablando de Tenerife tenemos la Librería de Mujeres y el Círculo de Bellas Artes, por ejemplo, pero creo que se está descuidando el campo de las actividades enfocadas a gente que busca una poesía dada a la oralidad. Hay que dar más voz a los poetas y las poetas jóvenes, y creo que estaría bien fomentar la lectura de poesía ajena. Se hacen muchas cosas, pero no todas salen en los medios, y creo que esa es otra tarea pendiente que tenemos: difundir las iniciativas culturales.

  Para concluir, ¿cuáles son tus próximos proyectos? ¿Tienes pensado sorprendernos a lo largo de este 2018?

  Es una pregunta complicada. No estoy segura, pero por suerte o por desgracia necesito estar siempre haciendo cosas. Mis proyectos son escribir mucho, leer mucho, seguir con nuestro trabajo en la Sala de Máquinas, y tengo pendientes una serie de entrevistas a personas consideradas “millenials”. No estoy en una etapa de demostrar, sino en una etapa de hacer, de escribir, de crecer. Necesito trabajar conmigo misma y con mi escritura, y no tengo prisa por publicar, por enseñar poemas o por salir en Playground. Seguro que ocurrirán cosas en 2018, pero todavía no lo sé.

  Muchísimas gracias. Ha sido un placer compartir un café y esta conversación contigo.

  Gracias a ti.

 

1 comentario en “Entrevista Aida González Rossi”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s