Trazo y cincel

Entrevista a Elisa Pinto

Anteriormente publicábamos en Trazo y cincel una reseña sobre la obra de la artista canaria Elisa Pinto. Teniendo la suerte de conocerla y tenerla en la isla, aprovechamos para hacerle algunas preguntas sobre su trabajo y su pensamiento artístico al objeto de dar a nuestros lectores una visión total de la artista y su obra.

Esta conversación a dos de quien busca la verdad de la manifestación artística y de quien dedica su vida a la expresión, parte de la pregunta sobre qué es un artista y qué papel juega en nuestra sociedad. Elisa responde con la sencillez desacralizadora de quien crea sin pretensiones: cualquiera puede convertirse en un artista. Y al acto de convertirse atribuye el trabajo constante, la formación técnica y el pensamiento crítico en permanente construcción. Trabajo incansable que salve la frustración y técnica que perita proyectar la idea concebida con la mayor veracidad posible. Dicha veracidad, nos comenta la artista, se encuentra en la investigación propia y desvinculada del mercado del arte: si se crea para vender, el objeto no será artístico sino un producto de consumo más.

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Entrevistando a Elisa Pinto en La Higuera Café (La Laguna)

El papel que jugamos es mostrar a la gente la infinidad de alternativas que hay en el mundo. Invitar a salir de lo establecido y crear con tus propias manos cosas que antes eran inexistentes. Las y los artistas, debemos luchar siempre por defender un lenguaje sensible en el que muchas personas no se atreven a profundizar. Somos las y los artistas quienes, con nuestra creación, explicamos el mundo al mundo y a la sociedad los problemas a los que se enfrenta.

¿Cuáles son tus motivaciones creativas y plásticas?

Mis motivaciones son el cuerpo, los cuerpos, mi cuerpo, como materia orgánica viva.

Meterme en las profundidades de la carne, en los colores, en la masa. Puede parecer algo bastante arcaico, pero es lo que más me inspira. Soy una masa de carne consciente, que vive, que se mueve de un lado para otro.

Me interesa mucho la consciencia corporal, las sensaciones que tengo, cómo llego a imaginarme mi cuerpo en mi mente sin poder verlo, cómo recuerdo mis brazos tras una experiencia o cómo recuerdo mi culo en una silla. Realizo fotografías de mi cuerpo cuando me cambio o cuando me relaciono con él, y después lo mezclo con la sensación que recuerdo de ese momento. La mente es capaz de recordar fragmentos distorsionados.

También me inspira la sociedad en la que vivimos, y partiendo de que soy mujer, me fijo en lo que se me exige como tal. Yo formo parte de ella con un papel aprendido, unos patrones establecidos, pero me parecen ridículos. Sólo somos carne, cuerpo, sangre, movimiento y energía.

¿Cuál ha sido tu experiencia como artista (mujer) canaria (insularidad)?

Me doy cuenta, como persona que empieza en este mundo, de que la mayoría de estudiantes de arte somos mujeres, pero que el reconocimiento sigue siendo mayor para los hombres. Las mujeres en el mundo del arte seguimos luchando por lo mismo, porque se nos recuerde en los libros, porque se nos valore. Luchamos por salir de la sombra, porque en las galerías y en los museos haya un porcentaje igualitario, y porque el cuerpo de la mujer deje de ser un cuerpo obligatoriamente erótico y bello.

Como artista mujer y canaria, me doy cuenta de que en una isla jamás se llegará a conocer lo mismo que pudiendo viajar por todo el mundo, está claro. Además, en una isla es mucho más difícil que lleguen las cosas.

La gran mayoría de artistas se tienen que ir de Tenerife para poder vivir de ello, porque las posibilidades para emerger aquí son casi nulas. Las galerías y espacios expositivos no apuestan por nuevos artistas, yo he recurrido a exponer en tiendas de diseño y artesanía. A efectos reales, esta opción es la que te permite llegar a más gente, porque la sociedad insular no tiene la costumbre de acercarse a conocer las nuevas propuestas artísticas.

¿Cuáles son los referentes artísticos que podemos rastrear en tu obra?

Es difícil identificar referentes artísticos concretos porque cualquier cosa puede influir en tu obra, tanto lugares como amistades, películas o libros.

Artistas que me interesan por su forma de aplicar la pintura, sus colores, su tema, o su composición: Maria Lassnig, Bacon, Eskubi Joseba, Philip Guston, Carmela García, Nan Goldin, Esther Ferrer, Alice Neel, Bacon, Freud, Baselitz, De Kooning, Helen Frankenthaler, Lee Price, Marina Nuñez, Andrea Pat, Sarah Lucas, Louse Bourgeois, Marlene Dumas, Paula Calavera, Raquel Paiwonsky, Kendall Waldman, entre otras.

¿Cómo es el taller de Elisa Pinto y cómo afronta el acto creativo?

Mi taller está situado en Igueste de Candelaria, en una casa antigua que pertenecía a mi bisabuela.

Es un taller pequeño y está dividido en varios espacios, en uno pinto y en otro almaceno todos mis cuadros. Tengo mucha suerte de disponer de un lugar con tanta tranquilidad y luminosidad. Todos mis materiales están allí, excepto las acuarelas que las dejo siempre en mi dormitorio por si acaso.

Tengo allí también muchos libros que me han ido regalando, y cuando no sé qué coño hacer me pongo a mirar y a mirar, y a leer. Normalmente, cuando no tengo nada concreto en mente, parto de ahí y empiezo haciendo algo asqueroso y sucio sobre el lienzo. En ese proceso es en el que experimento hasta dar forma a la obra. Cuando estoy pintando, entro en una especie de trance, llamado científicamente “flujo”. Lo puede experimentar cualquier persona, es lo que ocurre cuando no eres conciente del espacio ni del tiempo, solamente estás tú y lo que estás haciendo.

¿Con qué has querido experimentar y aún no te has atrevido?

Si tuviese dinero y un espacio ideal, me encantaría usar cristal de grandes dimensiones, descomunales, y pintar encima. No sé por qué, pero me encanta pintar sobre cristal y metacrilato.

¿Qué es la inspiración para ti?

La inspiración para mí es encontrar un momento en el que te sientes cómoda y a gusto con lo que estás haciendo. Tengo claro que la inspiración se tiene que buscar, tienes que crear un buen ambiente y tienes que tener una buena energía para poder proyectarla, pero sobre todo es ponerte a hacerlo y que fluya. Creo que es tener una conexión profunda con lo que haces, disfrutarlo al máximo sin que influya nada más.

¿Cuál es la realidad de la profesión del artista?

Cuando era más niña tenía la esperanza de recorrerme el mundo pintando y vendiendo mi obra. Y realmente creo que esa vida es posible, pero estoy en un momento en mi vida en el que mis prioridades han cambiado. Me gusta mucho vivir aquí y eso implica que no podré vivir de la pintura. Seguiré pintando toda mi vida porque es algo que me llena y sin lo que ya no puedo vivir.

¿Qué significan las redes sociales para un artista?

A mí me parecen una herramienta increíble, porque hay muchas artistas de Australia o Letonia que jamás en la vida podré ver, pero gracias a las redes sociales puedo ver su obra y dejarme influir por ella.

Supongo que para la gente que realmente vive del arte también le ayuda a vender su obra por internet y darse a conocer mucho más. Actualmente, las redes sociales permiten hacer una difusión masiva de la obra, mucho más que la que puede darse en una galería o cualquier otro espacio expositivo.

Háblanos de artistas contemporáneas a las que admiras

En primer lugar, quiero resaltar las obras de mis dos compañeras de Bilbao, unas grandes artistas con ideas buenísimas y muy maduras: Teresa del Romero y Luz Estefanía.

También Liesbeth Montoya, por su indudable búsqueda de la energía, de lo gestual, del enfado por los patrones femeninos y masculinos, en obras de gran dimensión.

Paula Calavera, al igual que Liesbeth, es una artista canaria que me inspira con sus colores y con sus cuerpos de mujeres ocupando grandes dimensiones. Creo que ha hecho una gran aportación con sus murales a mujeres canarias importantes.

Alba González, una gran artista, moldeable, inteligente, intachable y dispuesta, también le interesa la carne, lo morboso y las nuevas tecnologías.

Estela Miguel, es una ceramista que conocí en Bilbao, y me inspira mucho su trabajo. La limpieza y la luz que tiene, la composición, las texturas, y las formas que crea.

Cristina Soler, es una amiga de Granada, que también me gusta mucho. Ella habla de la intimidad del hogar, y hace escultura de pequeñas dimensiones.

Y finalmente, ¿dónde podemos disfrutar de tu obra?

Tengo la suerte de que mucha de mis obras, sobre todo encargos, las tienen particulares. Pero también hay cuadros míos que se pueden ver en el Ayuntamiento del Rosario, por un concurso de Pintura Rápida, en la colección de Tenerife Siglo XXI, y también en el Corte Inglés (Santa Cruz) tengo uno por un concurso de pintura rápida. En un bar que se llama La Costa hay otro donde, con otra ilustradora, tuve la oportunidad de hacer un mercadillo, y actualmente expongo junto con muchas otras artistas en el Atelier&Co (La Laguna), una exposición titulada ELLAS.

Ahora estoy pendiente para hacer en colaboración con el espacio de Don’t Panic (La Laguna), una exposición individual titulada como “Retorcerse en búcle”.

 

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Mujeres, de la serie Retorcerse en búcle, 2018.

(https://www.elisapinto.es/)

 

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