Trazo y cincel

Lola Massieu. Desgarro silencioso y sublimidad estática

“La pintura de Lola Massieu tiene por firme base el rigor de las estructuras. Sobre estos planos de color tan directos y apasionados las estructuras ceden su puesto a una libertad expresiva, fresca y jugosa como un acto poético. Esta simbiosis platónico-dionisíaca nos da el equilibrio de una obra de arte dentro de la gran familia de los Staël, Poliakoff y Rothko. […] entra en una tradición que sin penetrar en fechas remotas, fáciles de encontrar, podemos situarla en Cézanne, el Cubismo, en Klee, en Arp, en Kupk, en Doesburg, hasta llegar a Nicholson”.
EDUARDO WESTERDAHL

Desde el 10 de abril hasta el 21 de julio la Fundación Cristino de Vera-Espacio Cultural CajaCanarias, situada en pleno casco histórico de la ciudad de La Laguna, acoge la exposición Lola Massieu. Impulso abstracto, que reúne más de una quincena de cuadros pertenecientes a las diferentes etapas creativas de la pintora canariona.

Lola Massieu goza del raro privilegio de haber sido una de las pocas artistas reconocidas por el panorama cultural y artístico canario, tanto en su época como hoy en día. Sin embargo, éste no fue un camino de rosas a pesar de contar con el apoyo de su entorno más próximo, sobre todo su marido y sus hijas. Sus inicios, aunque prolíficos en cuanto a formación —desciende de un linaje de artistas, entre ellos su tío Nicolás Colacho Massieu y Matos, su mentor— y producción, no fueron debidamente considerados por parte de sus colegas de profesión hasta que entró en escena Eduardo Westerdahl. Tras acudir a la exposición celebrada en 1959 en el Casino de Santa Cruz de Tenerife —animado, todo hay que decirlo, por Maud Bonneaud— y comprobar que no se trataba de otra muestra de pintura dominguera, el director de Gaceta de Arte se convirtió en el primer defensor de la obra de Massieu. A él le siguieron otros tantos al poco tiempo, entre ellos Felo Monzón, profesor de la Escuela Luján Pérez, y con quien Massieu fundó en 1961 el Grupo Espacio de Gran Canaria —junto con Pino Ojeda, Rafaely Bethencourt y Francisco Lezano— y con quien también colaboró en la fundación del Grupo Espiral en 1980.

Sin Título (Espiral)
 Sin título (Espiral), 1984. Técnica mixta sobre madera. 90 x 90 cm. Colección Centro Atlántico de Arte Moderno. Cabildo de Gran Canaria

 

Hilma_af_Klint_Svanen-ok
Serie SUW/UW, Nº 17, 1915. Hilma af Klint. 150,5 x 151 cm. Hilma af Klint Foundation. © Stiffelsen Hilma af Klints Verk. Hilma af Klint está considerada como la primera pintora abstracta de la historia. La composición de esta obra nos recuerda, salvando las distancias y teniendo en cuenta que muy seguramente Lola Massieu nunca vio la obra de Hilma, a la de Sin Título (Espiral)

 

La artista se arraiga temáticamente en los géneros tradicionales de la pintura (retrato, naturaleza muerta y paisaje) pero los renueva, evolucionando progresivamente desde una figuración expresionista hasta la más pura abstracción, en donde las formas geométricas delatan una sutil aproximación al cubismo. Es evidente que Massieu se nutre de los movimientos artísticos del momento (expresionismo abstracto americano, informalismo) y los hace suyos, construyendo un lenguaje propio, lleno de sensibilidad y profunda reflexión. Como afirmaba Monzón, es una “pintora actual”, que “vive su tiempo histórico”. Por ello, el elemento de ruptura y de querer ir más allá siempre está presente en su obra. Por ejemplo, al utilizar materiales alternativos —alquitrán, betún, resinas, metales dorados—, y técnicas y procedimientos como la decalcomanía, el dripping y el raspado del lienzo.

La paleta de color de Massieu rezuma ocres de sendas tonalidades, negros, discretos dorados, blancos llenos de matices terrosos, rojos— a veces, rojos escarlata— y delicados azules que, en ocasiones, dan paso a azules más vivos; siempre jugando con las texturas y las veladuras para conseguir efectos más etéreos o más sólidos. La esfera, la ancestral espiral —tan vinculada a la obra de Chirino—, las formas rectangulares de calidades grutescas y, en ocasiones, laberínticas, incluso los títulos que a veces confiere a algunas de sus obras —El Bosque QuemadoUn Mundo en Descomposición—, nos hablan de un lento desgarro, de nostalgia y dolor, de la más absoluta y contenida desesperación —en 1957 fallece una de sus hijas y en 1986 su marido, Eugenio Camalich—. Aunque, en ocasiones, el componente de denuncia a la sociedad será el protagonista de muchos de sus lienzos.

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Serie El Bosque Quemado, 2003. Técnica mixta sobre papel. 101 x 70 cm. Colección Centro Atlántico de Arte Moderno. Depósito del Cabildo de Gran Canaria

 

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Moonlight, 1919. Paul Klee. 18,5 x 24,3 cm. Gouache y acuarela. Colección privada. El Bosque Quemado de Massieu guarda ciertas semejanzas en cuanto a composición, la presencia de elementos geométricos y a la paleta de color de esta obra de Klee

Artista transgresora, rebelde, pionera y apasionada. Su arrojo y desacato a las leyes no escritas que confinaban a las mujeres al hogar y el cuidado de su prole, le valió el merecido respeto de sus coetáneos, traducido en numerosos premios, entre ellos en la X Bienal Regional-Exposición Regional de Bellas Artes, celebrada en 1962 en el Gabinete Literario, donde gana el segundo premio con Pintura 43; y en la XIV Bienal, también en el Gabinete Literario —esta vez, en 1970—, donde recibió el Premio de Honor, una distinción que nunca antes se le había concedido a ninguna mujer. Como muy bien expresó Alfredo Herrera “la ruptura de Lola Massieu con unas formas de concepción burguesas, no sólo de la mujer sino de toda la sociedad, constituye un ejemplo vivo de rebeldía, pero también un riesgo evidente que, por aquel entonces, podía ser fatal: el de cerrarle muchas puertas, o todas las puertas, a una ilusión; el de cercenar una iniciativa poderosa contra el decadentismo provinciano y la servidumbre oficialista. Está claro que Lola Massieu no se plegó a los condicionamientos establecidos y con plena responsabilidad […] se aventuró por los apasionados caminos, muchos y diversos, de la abstracción pictórica expresionista”.

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Un Mundo en Descomposición, 1996. Óleo sobre lienzo. 120 x 120 cm. Colección Parlamento de Canarias

 

 

[Todos los datos biográficos y  las citas textuales extraídos de Lola Massieu. Impulso abstracto. Catálogo de la exposición temporal de la Fundación Cristino de Vera- Espacio Cultural CajaCanarias. Comisaria: Mari Carmen Rodríguez. San Cristóbal de La Laguna, 2018. ISBN978-84-7985-403-4)]

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