La calle

Phe Festival 2018: segunda jornada

El Phe Festival 2018 concluyó en la madrugada del 26 de agosto, tras una tarde y una noche llenas de música y colorido. Tras una primera jornada destacada por contar con un amplio catálogo de estilos, la tarde del sábado constituyó una montaña rusa de sensaciones sonoras. 

Foto 25-8-18 20 47 53

La fiesta comenzó con la actuación de Mento, en una muy destacada participación que probó su veteranía y su conexión sobre el escenario. Una buena base rítmica, con un bajo y una batería perfectamente sincronizados, dotaban a su música de un sonido compacto y sólido. Y sobre ello, dos guitarras eléctricas con muy buen gusto, alternándose los arreglos de guitarra con sonidos electrónicos de sintetizador. La riqueza en matices fue uno de los elementos más destacados. Asimismo la personalísima voz y puesta en escena de Daniel Ferreiro, tocado con una gorra y capaz de alternarse entre la guitarra eléctrica, el teclado o el sintetizador, también resultaría determinante. 

 

Tuvimos la oportunidad de preguntar a Daniel Ferreiro por sus impresiones sobre el festival, que calificó como “una oportunidad” para bandas “locales y también de fuera”, describiéndolo como el festival canario “que más se parece a los que se hacen en la Península”. El último trabajo de Mento, La Caridad, ya anda rulando por la escena canaria. 

Foto 25-8-18 19 17 30

La actuación de Texxcoco siguió el guión que imaginábamos: un bombardeo de potencia y desparpajo, con una inmensa Adriana Moscoso a la voz y la guitarra eléctrica. Casi sin detenerse,  los canarios dispararon como una ametralladora perfectamente engrasada, encadenando temas y contagiando al público con un demoledor punk resurgido del siglo pasado. Estaremos atentos a Disorder, su primer LP, que publican con Subterfuge Records. 

 

Al tiempo que Texxcoco calentaba el ambiente empezó el show en las rampas, con los skaters y bikers deleitando a los asistentes con su virtuosismo.

 

Luego vendrían Niña Coyote eta Chico Tornado. El dúo formado por Koldo Soret a la guitarra eléctrica y Úrsula Strong a la batería nos trajo un sonido sólido, consistente y brutal, con riffs de guitarra de mucho nivel y una batería a la par, que se combinaron a la perfección, mostrando una complicidad absoluta. Tocaron temas propios y algunas versiones, que hicieron a los espectadores liberar sus melenas y dejarlas ondear al viento

 

Arribada ya la noche llegó uno de los más esperados. Los componentes de La Bien Querida salieron al escenario y aportaron algo de pausa a un concierto que había subido de intensidad en las últimas dos actuaciones. Un bálsamo de intimidad, con letras cercanas y melodías agradables, y un setlist con sus éxitos más reconocidos, en una relación personal – casi de tú a tú – con los asistentes. 

 

No hizo falta que subiera Perro a la tarima para crear expectación: las pantallas nos avisaban de que el show de los murcianos iba a contener “imágenes que pueden herir su sensibilidad”. Con su verdad por delante y un rock transgresivo y cañero se ganaron el respeto y los vítores de la gente, ya totalmente congregada ante el escenario. Dos baterías tocaban al unísono un rock alternativo con golpes casi coregrafiados, el cantante alternaba entre guitarras y sintetizadores, y el bajista acompañaba a unas guitarras duras como una piedra de afilar. Acertadamente se dotaron de un soporte audiovisual con montajes propios, incorporando con la misma naturalidad capítulos de Rick y Morty, críticas políticas y fantasías sexuales, en una psicodelia de luces y colores. 

 

Y llegaron los que encabezaban el cartel del sábado. Con algo de retraso, Dorian subió a un escenario en penumbras frente a un público expectante, y cuando comenzaron a tocar ya no se dejaron nada por el camino. Un recorrido por los temas más clásicos del grupo, ante una congregación de fieles que coreó en todo momento todas y cada una de sus canciones. Su sonido, tan característico y reconocible, se mostró compacto y sin fisuras, con una inapelable puesta en escena y una conexión especial con los asistentes. 

 

Tras ellos, We Are Not DJ’s continuó con la fiesta, que seguiría con We Are Trash en la continuidad. Una buena forma de terminar un festival memorable, que ha sabido mantener su nivel y que merecidamente ocupa un lugar destacado en la agenda cultural canaria. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s