/Pixabay
El Ensamblador

¿Los ecologistas se equivocan?

La divulgadora de conocimientos científicos Esther Samper ironiza con la idea de advertir acerca de las posibilidades de sufrir cáncer a las que se exponen los usuarios y los consumidores de ciertos productos. Esta reflexión se refleja en su escrito ¿Qué pasaría si siguiéramos la lógica judicial de la reciente sentencia del glifosato? (eldiario.es, 13 de agosto de 2018).

La autora asegura que no es demostrable que Monsanto, una multinacional estadounidense dedicada a la producción de agroquímicos y biotecnología destinados a la agricultura, sea culpable de la enfermedad de un jardinero de apellido Johnson, quien ha ganado un juicio contra la empresa por 289 millones de euros.

Los motivos que expone Samper para hacer tal afirmación es que no existen pruebas científicas suficientes que relacionen el linfoma no hodgkiniano del jardinero (un cáncer en los linfocitos de la sangre) con el herbicida glifosato que utilizaba en su trabajo y por el que demandó a Monsanto.

Tras la publicación de la pieza periodística, el grupo Ecologistas en Acción respondió a Samper en la tribuna abierta del mismo periódico. La argumentación se concentra en que “se incita a no consumir (o comercializar) productos hasta demostrar su inocuidad. Y este es el principio en el que el movimiento ecologista se basa para pedir la prohibición del glifosato” (Rico, L y Hernández, K. ¿Qué pasaría si prescindiéramos del principio de precaución? eldiario.es, 16 de agosto de 2018).

¿Se equivocan los ecologistas? ¿Se equivoca la justicia? ¿Se equivoca la ciencia? ¿Se equivocan todos?

A continuación, detallaré la preparación profesional de los involucrados en este asunto con el objetivo de evidenciar el conocimiento científico que poseen los tres. La información ha sido extraída de la biografía de los escritores en eldiario.es.

Esther Samper es licenciada en Medicina y tiene un máster en Biotecnología Biomédica. Realiza en la actualidad un doctorado en Ingeniería Tisular Cardiovascular en Medizinische Hochschule Hannover.

Por otro lado, los autores de la respuesta de Ecologistas en Acción son: Luis Rico, doctor en Ecología por la Universidad Autónoma de Madrid, sociotrabajador de una cooperativa y coordinador de Ecologistas en Acción; y Koldo Hernández, licenciado en Derecho, tiene un máster en Derecho Ambiental, un máster en Prevención de Riesgos Laborales, es doctorando en Derecho y en la actualidad cursa un máster en Sistemas de Gestión.

Sin lugar a dudas, la lógica y la ciencia debe prevalecer sobre las suposiciones y las “religiones”, como se refiere Samper a algunas ideologías ecologistas. Sin embargo, no es un secreto que las investigaciones que van en contra de los intereses de las grandes multinacionales se encuentran (¡oh, sorpresa!) con más obstáculos de los normales. Esto se puede comprobar, entre muchos otros, en Sobredosis de azúcar [Hermann, L y Moreira, P. (productores), 2012] y en Salt, sugar, fat: adictos a la comida basura (Michael Moss, 2016).

Como norma general, los científicos investigan y luego comparan los resultados obtenidos con otros estudios similares. En este caso, dicha comparación desvela conclusiones diferentes, por lo que queda en manos de los consumidores, así como de los usuarios de la información, reflexionar. Un análisis crítico de lo que ingerimos es igual de necesario que un análisis crítico de lo que se conoce por la ciencia.

Un agradecimiento especial a Esther Samper por su labor de divulgación científica y a Ecologistas en Acción por su lucha a favor de los derechos del medioambiente.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s