Trazo y cincel

La pintura de Corea desde sus orígenes hasta el siglo XIV: descubriendo una gran desconocida

Todos hemos visto alguna vez las famosas estampas grabadas japonesas, grandes esculturas de Buda, pagodas y porcelanas chinas. Pero, si pensamos en el arte de Corea, tal vez nos cuesta pensar en algo más que la música pop o las series que tienen tanto éxito a nivel mundial en los últimos años. Por ello, en este pequeño artículo, vamos a descubrir algunas característica de la pintura coreana antigua.

Comprender la pintura coreana

Cuando tratamos de abordar la pintura coreana como tema de trabajo, nos enfrentamos a dos problemas: por una parte, la escasa bibliografía que trate la pintura coreana de manera específica. Por otra, la ausencia de publicaciones que se centren en la pintura, ya que la mayoría de los documentos que podemos consultar sobre el arte coreano lo tratan de forma general, sin llegar a profundizar en cada manifestación artística y sus aspectos concretos.

Otra cuestión que ha supuesto un inconveniente es que en Occidente parece que no se conoce tan bien el arte de Corea como el de China o Japón; por tanto, varias de las referencias que podemos consultar tienden a hablar de la relación del arte coreano con el arte de China y Japón, sin intentar hallar las características peculiares del arte y, en este caso concreto, de la pintura.

Por tanto, con este trabajo nos proponemos no solo conocer de forma general algunas características de la pintura coreana y la relación que tiene con China y Japón, sino entender los aspectos que hacen únicas a las obras pictóricas de este país, desde sus orígenes hasta el siglo XIV.

Antes de empezar, debemos señalar de forma muy breve que la historia de la península coreana fue muy compleja, con diversos reinos que trataron de dominar el territorio. En esta publicación nos centramos en el periodo de tiempo que abarca, aproximadamente, entre el 37 a.C y 1392.

Características de la pintura coreana

El arte coreano comenzó a estudiarse con cierta rigurosidad a partir de 1910, durante la ocupación japonesa (1910 – 1945). Desde entonces, debido a la situación geográfica de la península coreana, se ha desprestigiado el arte producido en el país, considerando que es un “puente” entre China y Japón y, por tanto, sus artistas ocupan una posición media y su arte, aparentemente, no aportaría nada nuevo.

Los aspectos en común que podemos destacar en relación con la pintura china son los materiales y técnicas (tinta y colorantes sobre papel o seda), además de los temas (budismo, naturaleza, animales…), el uso de colores o la proporción y la forma de trabajar.

Sin embargo, aunque los artistas coreanos tengan una clara referencia china, no debemos considerar que son inferiores o que simplemente se dedican a copiar a los artistas chinos. Los pintores coreanos han impregnado a sus pinturas de unas características únicas, desarrollado una pintura de influencia china, pero de una manera más espontánea.

Buscaban la singularidad de su propio arte a través de una expresión suelta y alegre, con colores claros, el encanto de lo difuso y la belleza de la inocencia. Mediante la combinación de estos aspectos trataban de crear una pintura con la cualidad de no ser ostentosa.

Hwangmyo
Gatos, insectos y flores son algunos de los elementos más recurrentes en la pintura tradicional coreana.

No obstante, podemos afirmar que estas características se fueron desarrollando a lo largo de los siglos, estando más marcadas por el mundo chino y el budismo en los primeros siglos y avanzando progresivamente hacia un estilo más definido hacia la dinastía Joseon (última dinastía de Corea, 1392 – 1897).

La pintura hasta el siglo XIV

Las muestras más antiguas de pintura coreana las encontramos en las tumbas de Goguryeo*1, con frescos murales sobre la vida de las personas fallecidas a modo de plegaria para desear una vida mejor en el más allá, escenas de lucha y varias escenas religiosas relacionadas con dioses de la naturaleza. Creencias antiguas chinas o del budismo, teniendo en esta época una mayor influencia del norte de China y Manchuria.

Imagen1
Escena de caza en la Tumba de los cazadores

En Baekje*2 se mantuvo la influencia de las pinturas murales de Goguryeo, pero se produce una mayor influencia del sur de China. Varios artistas y artesanos de la China Liang se desplazaron para realizar su trabajo en el reino, motivo por el que podemos encontrar una pintura más perfeccionada. Además, en esta época, varios artistas llevaron esta influencia desde Corea a Japón.

Imagen2
Pintura con la descripción de un embajador chino

Para terminar con el periodo de los Tres Reinos hay que mencionar a Silla Antigua*3; sin embargo, las únicas muestras pictóricas que se conservan son escasas. Se trata de pinturas murales que recuerdan a las de Goguryeo.

Durante el periodo de Silla Unificada*4 las artes de los tres reinos se vieron unidas también, creando un estilo único. Lamentablemente no se conserva ninguna muestra pictórica, pero sí algunos testimonios que recogen la influencia que tenía la pintura de esta época proveniente de China, debido a las relaciones que mantenían con la dinastía Tang, además de las novedades que traerían los monjes budistas que habían viajado a China y La India.

Imagen3
Dos pinturas de caballos blancos

En Goryeo*5 sí que podemos resaltar la importancia de todas las artes y, aunque las pinturas de este periodo no son muy abundantes, hay que destacar la existencia de una sección en la corte dedicada a la pintura, además de la creación de dos escuelas de pintura: una para profesionales y otra para las personas que la practicaban como una afición. Las relaciones con la China Song marcaron también el arte coreano, además de los numerosos intercambios de obras que se producían entre ambos países. La influencia China se aprecia, por ejemplo, en las numerosas pinturas de paisaje o animales, además de la importancia que tiene el budismo en esta dinastía, adoptándose como religión oficial y, por tanto, determinando también las obras de arte.

De esta época destacan varios pintores. Un ejemplo de los que practicaban la pintura como afición es el rey Gongmin (excelente retratista, pintor de paisajes, aves y flores) y como profesional cabe resaltar la figura de Yi Nyong, excelente pintor de paisajes.

 

Hemos observado diferentes aspectos generales de la pintura coreana desde las primeras muestras que conocemos hasta el siglo XIV. Muchos años de cambios en la península coreana, muy marcada por las relaciones con China. Por eso, hemos tratado de señalar qué hace únicas a las obras pictóricas de este “país en medio”, como se suele decir de forma despectiva para aludir a la función de Corea, haciendo de puente entre China y Japón.

No obstante, el arte coreano posterior nos ofrece ejemplos más claros de una identidad coreana y los problemas del país que, como todos sabemos, se mantienen hasta la actualidad, por lo que los animamos a seguir descubriendo el poco conocido arte de Corea.

Notas

*1,2,3: Goguryeo, Baekje y Silla Antigua eran tres reinos que convivieron en la península coreana entre el siglo IV y el VII. No obstante, cada reino tiene un origen diferente, varias décadas a.C.

*4: Silla Unificada: el reino de Silla venció a los otros dos y, por primera vez, un reino dominó todo el territorio coreano.

*5: Goryeo: dinastía que reinó en la península coreana después de que Silla se viera debilitada por conflictos internos que acabarían en una guerra civil.

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